El Modernismo fue un movimiento artístico que
pretendía la búsqueda de una expresividad
que produjese una ruptura con los lenguajes clásicos.
Las formas curvas, las ondulaciones de las fachadas y
de las paredes interiores, los motivos míticos,
florales y geométricos, los colores por medio
de la artesanía de los materiales cerámicos,
intentan contrarrestar el clasicismo. Este nuevo estilo
invadió todas las manifestaciones estéticas
a principios del siglo XX, aunque comenzó a desarrollarse
a finales del s. XIX. En las Islas Baleares fue introducido
por arquitectos catalanes.
En el caso de las Baleares, podemos hablar de un Modernismo
de carácter popular y que tiene como denominador
común la adopción de elementos compositivos
provenientes del Art Nouveau y secesionista. Es comprensible
que el Modernismo historicista no haya sido adoptado
como lenguaje popular ya que se asocian a la arquitectura
emblemática u oficial. Sea cual sea la extracción
social, el Modernismo tendrá un repertorio formal
inspirado en los elementos de la naturaleza.