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Itinerarios
a partir del tren Palma-Inca-Manacor/ Inca-sa Pobla
Estación de Binissalem
El camino viejo de Binissalem a Alaró. Desde
la estación del tren en Binissalem, saldremos del
pueblo en dirección noroeste, por el camino de Can
Arabí, asfaltado. Pasaremos inmediatamente el Camí de
Blanquers. Más adelante, dejadas atrás ses
Parellades, llegamos a un cruce del Camí del Raiguer,
donde se encuentra la roca que, según la tradición,
conserva la huella de uno de los cascos de la cabalgadura
del rey Jaume I el Conqueridor. Tomaremos el Camí des
Raiguer, a la izquierda, hasta llegar a Cas Capità Moranta,
donde podemos observar interesantes tejas adornadas. Pasaremos
junto a Cas Cabrit y giraremos a la derecha por el Camí de
Bànyols, también llamado Camino Viejo de
Binissalem a Alaró. El camino nos enseñará un
tramo de empedrado muy antiguo, quizá de raíces
romanas: es el llamado s'Empedrat, de gran estética
viaria. El tramo se acaba y transcurrimos junto a una densa
vegetación.
A continuación llegamos a un cruce, en el que encontramos
un portillo y el camino de Can Moranta a la derecha. El camino
desciende ligeramente con cierto sesgo hacia la izquierda.
Nos dirigimos a Bànyols entre almendros y olivos.
Después de dejar atrás un sesteadero, aparecerán
las casas de Bànyols, con dos plantas y un gran portal
de arco de medio punto dovelado, coronado por el escudo de
la familia Puigdorfila y con otros tres pequeños arcos
de medio punto en su parte superior.
Desde Bànyols continuamos hacia la izquierda y, poco
después, enlazaremos con el camino asfaltado de Son
Fortesa, hacia la derecha. El camino describe a continuación
un giro hacia la izquierda y es atravesado por otro transversal.
Diez minutos más de marcha y las casas de Son Fortesa
se alzan a la izquierda. Su fachada principal, de dos plantas
con portal de arco de medio punto dovelado y con embecaduras,
se levanta ante un paseo plantado con almeces, cipreses y
plátanos. Sobre el portal puede observarse el escudo
de la familia Safortesa. Dejando atrás las casas,
llegaremos hasta la carretera de Alaró a Lloseta;
si tomamos por la izquierda, alcanzaríamos muy pronto
el pueblo de Alaró. Si hemos de regresar a Binissalem,
proponemos hacerlo por el mismo camino.
Estación de Inca
La ciudad de Inca. Inca es una de las ciudades más pobladas
de Mallorca, especialmente destacable por su industria de la piel y el
calzado. En la ciudad sobresale la arquitectura religiosa.
| Poco después de la conquista de Mallorca se
construyó la primitiva parroquia de Santa Maria
de Inca (1248). No obstante, la actual iglesia de Santa
Maria la Major (s. SVIII) es la tercera que se edifica
en el mismo lugar. Conserva una pintura gótica
de Joan Daurer, de 1373. |

La iglesia de Santa Maria la Major de Inca, típica de los
templos barrocos de la isla
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El monasterio de Sant Bartomeu, donde residen desde 1534
las monjas jerónimas de clausura, tiene también
orígenes medievales, pero el actual templo es del
siglo XVII. La entrada se realiza por un gran portón
de arco de medio punto que comunica con un patio que contiene
un árbol singular, un almez: el lledoner de la Venerable.
La iglesia posee dos portales de acceso desde el patio, situados
bajo un pórtico. El monasterio cuenta con un museo
que acoge buenas muestras de pintura gótica y renacentista.
Los franciscanos se establecieron en Inca en el siglo XIV,
pero su antigua iglesia gótica fue demolida a finales
del siglo XVIII, para construir el claustro y la iglesia
de Sant Francesc actuales. El antiguo convento de Sant Domingo
data de principios del siglo XVII, cuando fue levantada la
iglesia y, posteriormente, el claustro. Fue desamortizado
en 1835 y en 1962 la iglesia fue erigida en templo parroquial.
De la arquitectura civil se han conservado algunas casas
señoriales de origen gótico pero transformadas
por el barroco, como Can Siquier y Can Ripio. Cabe destacar,
además, los típicos cellers, locales donde
se elaboraba y se guardaba el vino dentro de grandes cubas
de madera. La viña era el cultivo principal de Inca
hasta que una plaga de filoxera, a finales del siglo XIX,
provocó su sustitución por otros cultivos,
principalmente por almendro. La industrialización
y la llegada del ferrocarril (1875) contribuyeron al crecimiento
de la ciudad. En el primer tercio del siglo XX, Inca se embellece
con edificios que seguían las corrientes arquitectónicas:
el modernismo (Can Fluxà, Can Mir, Ca n'Amengual)
y el racionalismo (Cafè Mercantil, antigua tienda
de Ca s'Hereu). Otros edificios se inspiran en estilos más
antiguos y adoptan el historicismo (antiguo Hotel Domingo,
Can Alzina, la Rectoria, sa Quartera).
Estación de sa Pobla
La villa de sa Pobla. La iglesia parroquial de Sant Antoni de sa
Pobla tiene como precedente el oratorio dedicado a Santa Margalida, situado
en Crestatx. Con la fundación de la villa, denominada la Pobla
d'Huialfàs, se construyó un oratorio en el actual emplazamiento
de la iglesia, que se convirtió en parroquia en 1357. En 1696
se empezó la construcción de la nueva iglesia. La fachada
presenta un gran paramento sin adornos, dividido en tres cuerpos. El
portal mayor tiene un frontón curvo barroco.
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El campanario se levanta junto a la cabecera, en el
costado del Evangelio; es de planta cuadrangular y
alcanza los 28, 3 m de altitud.
Tiene cuatro cuerpos, los dos superiores con dos ventanas
ojivales a cada lado. El portal del campanario es de
arco apuntado y data de 1596. El portal lateral del
templo es barroco con frontón curvo. El interior
muestra una sola nave, con tribuna del coro. La cubierta
muestra una bóveda de crucería, con siete
capillas en cada lateral. Sobre las capillas hay una
tribuna.
El presbiterio tiene un primer tramo de cubierta con
bóveda de cañón y un segundo de
un cuarto de esfera. El retablo mayor acoge la imagen
del santo titular, Sant Antoni.
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En el ático hay una capilla con una imagen de Santa
Margalida, patrona de sa Pobla. A la izquierda del presbiterio,
se encuentra la imagen de la Mare de Déu d'Huialfàs,
una virgen sagrario, de principios del s. XVI. De las capillas
de la derecha destaca la primera, bajo la tribuna, que era
antiguamente la capilla del bautismo. Contiene un pequeño
museo litúrgico, con reliquias antiguas. La cuarta
capilla es la Capilla Fonda o del Roser. Tiene cubierta de
cúpula y es barroca, de 1744. De las capillas de la
izquierda destaca la primera, dedicada a Santa Anna, que
conserva una imagen de la Mare de Déu de l'Esperança,
de estilo gótico. La capilla del Sant Crist o de les Ànimes,
la tercera de la izquierda, es manierista. En la quinta capilla
está situado el órgano, de los hermanos Sebastiá y
Damià Caimari, de 1690. La sacristía, a la
izquierda del presbiterio, es de planta cuadrangular y cubierta
de bóveda de crucería helicoidal, con un relieve
de Sant Antoni en la clave.
El edificio del Ayuntamiento se sitúa entre la plaza
Major y la de Constitució. Fue levantado entre 1812
y 1823. El proyecto es atribuido a Joan Sureda Villalonga.
La planta baja debía estar destinada a granero, el
piso noble al ayuntamiento y el segundo a la cárcel.
Entre 1987 y 1990 fue renovado bajo la dirección del
arquitecto Antoni Pérez Villegas.
Estación de Sineu
El pueblo de Sineu. La iglesia parroquial de Santa Maria de Sineu,
de estilo gótico, fue edificada a principios del siglo XVI y ampliada
en 1880. Muestra un portal mayor ojival y un portal lateral barroco,
de 1783. El templo tiene planta de cruz latina, con cubierta de bóveda
de crucería en la nave, gótica, y una cúpula de
base octogonal y cubierta estrellada, neogótica. El interior conserva
fragmentos del antiguo retablo mayor (1571-1581), de G. Gener, y los
retablos de la Mare de Déu del Roser, barroco (1672) , y de Sant
Martí (finales del siglo XVI). Preside el presbiterio la imagen
de Santa Maria de Sineu, una talla gótica de G. Mòger (1509).
La torre del campanario es gótica, exenta y de siete
cuerpos, con una capilla dedicada a Santa Bárbara.
Junto al portal lateral del templo parroquial, delante de
la plaza de Sant Marc (con el monumento del León del
Evangelista), se levanta la Rectoría, donde se conserva
una colección de cerámica medieval.
El actual convento Concepcionista, de monjas de clausura, a principios
del siglo XIV era palacio residencial del rey Jaume II. El antiguo palacio,
por cesión de Felipe II, pasó a ser en 1583 convento de
monjas concepcionistas. Los únicos espacios abiertos a la visita
son el vestíbulo y la iglesia conventual, del siglo XVII, con
una imagen de la Inmaculada, de G. Gener, y el retablo barroco de Santa
Teresa (s. XVIII).
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El antiguo convento y la iglesia de Jesús-María,
de frailes mínimos, fue edificado en el siglo
XVIII. Las antiguas dependencias conventuales acogen
actualmente la sede del Ayuntamiento de Sineu.
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El Ayuntamiento de Sineu, antiguo convento de frailes mínimos,
fue edificado en el siglo XVIII |
La iglesia, construida entre 1793 y 1812, tiene una sola
nave con capillas laterales, con un retablo mayor clasicista,
presidido por la imagen de Sant Francesc de Paula. Es remarcable
el claustro del antiguo convento.
El Hospital de Sineu aparece documentado en el año
1240. Incluye el oratorio del Hospital, antiguamente dedicado
a san Jorge, y posteriormente a san José. Muestra
una nave de bóveda de cañón y contiene
imágenes del Sant Crist de la Sang y de Sant Josep,
así como la pintura renacentista del Roser. El Hospital,
que todavía funciona como hospicio, presenta una fachada
regionalista de 1921.
Estación de Manacor
La ciudad de Manacor.

El claustro de San Vicente Ferrer, en Manacor, de estilo barroco,
acoge diversas dependencias municipales |
El convento de Sant Vicenç Ferrer, de frailes
dominicanos, fue fundado en 1576. La iglesia se acabó a
principios del siglo XVII. La fachada principal presenta
un portal con la imagen de Sant Vicenç Ferrer.
Sobre el portal aparece un ventanal, producto de la
reforma de 1907.
Varias esculturas presididas por la imagen de Sant
Domingo, coronan la fachada. El campanario se encuentra
adosado a la parte izquierda del templo y está rematado
por un cuerpo triangular.
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El interior es de planta de nave única, con cinco
capillas laterales y tribuna. La cubierta es de bóveda
de cañón. El retablo mayor es barroco, de la
segunda mitad del siglo XVII, iniciado por Joan A. Oms. Entre
las capillas destaca la del Roser, la tercera a la derecha,
realizada en 1692 y restaurada en 1954; tiene cubierta dividida
en cuatro tramos, el tercero de los cuales es una cúpula
sobre conchas adornadas con jarrones con flores. Desde la
desamortización de 1835, el antiguo convento es destinado
a dependencias municipales. El ayuntamiento se reformó en
1927, según proyecto del arquitecto Forteza.
El claustro se sitúa en la parte izquierda de la
iglesia. Se empezó a construir en 1617 y es de estilo
barroco. Tiene planta rectangular con una doble galería
de arcos rebajados sobre pilares octogonales, ornamentados
con estrías helicoidales. En el ala izquierda se encuentra
la biblioteca municipal. Delante de la fachada de la iglesia
se encuentra la cruz de Sant Vicenç Ferrer, de 1488,
y que conmemora la predicación que el santo hizo en
Manacor en 1413; fue restaurada en 1913.
La iglesia parroquial de la Mare de Déu dels Dolors
aparece ya documentada en los años 1232 y 1248. El
actual edificio data de los años 1891-1932, según
un proyecto de J. Barceló, de estilo neogótico.
La fachada principal está inacabada, con portal de
arco adintelado, dividido por un mainel. Sobre el acceso,
una arquería ojival cegada. La parte superior muestra
un gran rosetón central. El campanario presenta diversos
cuerpos y está coronado por un gran pináculo.
Fue proyectado por Gaspar Bennàssar en 1905. La torre
del Palau Reial se encuentra junto a la iglesia dels Dolors,
rodeada de construcciones modernas: es el único resto
de la antigua residencia de los Reyes de Mallorca. Su construcción
fue ordenada en el siglo XIV por Jaume II. Es una torre de
base cuadrangular, tres cuerpos y coronada con almenas.
La Torre de ses Puntes constituye una casa fortificada medieval,
datada en el siglo XIV. Su nombre responde a que está coronada
con almenas (merlets).
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